Descripción
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El alcalde, Jesús Julio Carnero, ha abierto el acto ante una Plaza Mayor abarrotada.
La Feria y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo 2026 ya están oficialmente en marcha. El grupo vallisoletano Siloé ha sido el encargado de dar el pistoletazo de salida a diez días de celebración con un pregón que ha convertido a Valladolid y a sus ciudadanos en los auténticos protagonistas de la noche.
Ante una Plaza Mayor abarrotada, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, ha tomado inicialmente la palabra desde el balcón de la Casa Consistorial para dar la bienvenida a las fiestas y ceder posteriormente el protagonismo a los pregoneros. Junto a los integrantes de Siloé —Fito Robles, Xavi Road y Jaco Betanzos—, también han compartido el balcón la Corporación Municipal, en uno de los actos más multitudinarios y esperados del inicio de las fiestas.
Desde el primer momento, Siloé ha querido romper con el papel tradicional de pregonero para hacer de la propia ciudad la voz de la celebración. "Queremos que la pregonera esta noche sea Valladolid", han proclamado ante los miles de asistentes, que han respondido de forma unánime a cada llamamiento con el ya tradicional grito de "¡Pucela!".
El pregón se ha convertido así en un recorrido sentimental por los vínculos que unen al grupo con su ciudad. Los músicos han recordado sus orígenes, los lugares y experiencias que forman parte de su trayectoria y el orgullo de llevar el nombre de Valladolid por España y fuera de sus fronteras. "Hay ciudades en las que uno vive y hay ciudades que viven dentro de uno", han afirmado desde el balcón consistorial.
Fito Robles, Xavi Road y Jaco Betanzos han reivindicado también la tradición musical vallisoletana, con referencias a artistas y grupos que han formado parte de la banda sonora de la ciudad, y han dedicado unas palabras a las nuevas generaciones de músicos que hoy comienzan a escribir sus primeras canciones en cualquier barrio de Valladolid.

Uno de los momentos más especiales de la noche ha llegado cuando Siloé ha invitado a los asistentes a mirar a quienes tenían a su lado y a demostrar, con abrazos y besos, que el tópico sobre el carácter frío o distante de los vallisoletanos poco tiene que ver con la realidad. La Plaza Mayor se ha transformado entonces en un gran abrazo colectivo.
El grupo ha recuperado asimismo las palabras que Jorge Guillén dedicó a Valladolid en el pregón de las fiestas de 1979 —"Debo a mi ciudad mi ser, mi vivir y mi lenguaje"—, para hacerlas suyas y añadir a ese vínculo una nueva dimensión: sus canciones.
"Gracias por habernos visto crecer. Gracias por dejarnos llevar vuestro nombre allá donde vamos. Y gracias por conseguir que, por muy lejos que lleguemos, siempre sepamos dónde está nuestra casa", han expresado los integrantes de Siloé antes de insistir en que los verdaderos protagonistas del pregón eran los propios vallisoletanos.
Con la Plaza Mayor convertida en un coro multitudinario, el grupo ha cerrado su intervención con una frase que ha resumido el espíritu de la noche: "Todos los besos nos saben a Valladolid". Tras la interpretación de su canción ‘Todos los besos’, la ciudad ha recibido oficialmente el anuncio que marca cada año el comienzo de sus días grandes: "¡Que empiecen las fiestas!".